Precaliente el horno a 350 grados.
Untar una bandeja de horno con media cucharada de aceite de oliva o con aceite en aerosol.
En un bol pequeño, combine el queso parmesano, el ajo en polvo, la sal y la pimienta.
Añade la mezcla de parmesano y especias y remueve para que se impregnen bien los calabacines.
Colocar las tiras de calabaza y calabacín en la bandeja de horno preparada.
Espolvorear el resto de la mezcla de parmesano del bol sobre la calabaza y el calabacín.
Hornear hasta que estén tiernos, unos 15-18 minutos.
Sirve y disfruta.