Pon el chocolate troceado en un bol mediano resistente al calor.
Llena una olla mediana con unos cinco centímetros de agua y ponla a hervir a fuego medio. Apaga el fuego y coloca el bol con el chocolate sobre la olla con agua para que se derrita. Remueve hasta que quede una mezcla homogénea. Retira del fuego.
Pon el coco rallado en un bol aparte.
Forrar una bandeja para galletas con papel pergamino o encerado.
Sujetando la fresa por el tallo, sumérjala en el chocolate derretido. Levantar y girar ligeramente dejando que el exceso de chocolate caiga de nuevo en el bol.
Mete la fresa en el cuenco con el coco y rebózala bien.
Coloca la fresa en el papel pergamino y repite el proceso con el resto de las fresas.
Reservar en un lugar fresco hasta que el chocolate se cuaje, unos 30 minutos.