Precalentar el horno a 450°F.
En un bol mediano, mezcle la miel y el agua caliente. Añade la levadura y déjala reposar durante 10 minutos para que se pruebe. Verás que se forman burbujas en la parte superior.
Mientras tanto, en un bol grande, mezcla las diferentes harinas y la sal. Haz un hueco en el centro y añade la mezcla de levadura, el yogur y el aceite.
Mezclar cuidadosamente con las manos. A continuación, amasar durante 3 minutos, añadiendo más harina si es necesario. La masa debe ser suave, no escamosa ni pegajosa.
Engrasa un bol grande con 1 cucharadita de aceite. Coloca la masa amasada dentro. Cubre con film transparente o un paño y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora.
Divida la masa en 6 porciones y forme bolas con ellas. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estire cada bola hasta formar un óvalo de aproximadamente ¼ de pulgada de grosor. Unte cada lado con un poco de aceite.
Colóquelo en una bandeja para galletas forrada con papel pergamino.
Hornear de 7 a 9 minutos o hasta que se dore.
Servir caliente o a temperatura ambiente.