Unta una cucharada de compota de manzana en cada rebanada de pan tostado.
Coloca las rodajas de remolacha sobre la tostada.
Espolvorea con canela y rocía con miel.
Sirve y disfruta.
Las remolachas están repletas de nutrientes esenciales como el folato, el potasio y el hierro y son una gran fuente de fibra.
Las manzanas eran la fruta favorita de los antiguos griegos y romanos.